La irritabilidad podría considerarse uno de los síntomas conductuales de la enfermedad de Alzheimer. Puede acompañarse de agresividad o de hiperactividad física e inquietud, es decir, englobada en lo que se conoce como “agitación”. Normalmente, estas manifestaciones son particularmente
Los cambios cerebrales producidos por la enfermedad de Alzheimer y la confusión y desorientación que experimenta quien la padece, pueden afectar al comportamiento sexual, así como propiciar episodios de desinhibición o conductas poco apropiadas.
La apatía es uno de los síntomas conductuales más frecuentes en la enfermedad de Alzheimer (se presenta, según diferentes estudios, en cerca de un 65% de los casos), conllevando, frecuentemente, una progresión más rápida del deterioro cognitivo y funcional.